1. Para salvaguardar el derecho universal a una educación pública y
gratuita con garantías de calidad democrática desde la firme voluntad de
atender y disminuir las desigualdades sociales.
2. Para construir una sociedad más justa y corresponsable con los cuidados y la solidaridad humana.
3. Para que las políticas, las reformas y los recortes educativos no
pongan en riesgo los retos pendientes con la coeducación ni con la
conquista de los derechos y libertades de las mujeres.
4. Para seguir defendiendo la existencia de una escuela pública, igualitaria, no sexista; que nos incluya a todas y a todos.
5. Para construir un modelo de educación que responda a las necesidades
de nuestro tiempo trabajando por el respeto a los derechos humanos, que
construya espacios de convivencia entre todos y todas, que eduque en
las emociones y que se comprometa con determinación en la eliminación de
las violencias ejercidas contra las mujeres.
6. Para que los
logros del feminismo y las aportaciones de las mujeres se incorporen
visible y decisivamente al “currículum real” en todos los centros
educativos.
7. Para que se lleven a cabo y visibilicen más
políticas de igualdad [...], se potencien los estudios de género y se
reconozcan y financien investigaciones feministas.
8. Para
continuar denunciando el carácter androcéntrico de la ciencia, del
pensamiento y del conocimiento científico que se sigue transmitiendo en
los espacios educativos de nuestra región.
9. Para recuperar del
olvido a tantas y tantas mujeres científicas, novelistas, educadoras,
sociólogas, historiadoras, trabajadoras sociales, médicas… Por una
historia verdadera e inclusiva de la ciencia y de la cultura.
10. Para reestablecer la deuda histórica con las numerosas mujeres
(y algunos varones) que en el pasado defendieron los derechos sociales y
políticos en clave femenina, comprometiendo sus propias vidas.
11. Para exigir el derecho a una educación afectiva-sexual que garantice
el libre desarrollo y la libre expresión de las identidades sexuales y
de géneros de todas las personas.
12. Para exigir la
equiparación laboral de las mujeres que trabajan en los centros
educativos con el resto de sus compañeros varones en condiciones de:
acceso, de promoción, y de adquisición de responsabilidades.
13.
Para que el feminismo se incorpore definitivamente al discurso y a la
agenda de nuestra Universidad, y se acorte la desigualdad de género en
la plantilla docente e investigadora. [...]
14. Para que el
lenguaje, en todas sus dimensiones (expresivo, oral, escrito, visual,
artístico…), sea una herramienta eficaz en la transmisión de una
necesaria cultura igualitaria, incluyendo y respetando a las niñas y a
las mujeres.
15. Para incorporar a la minoría emergente de
hombres que no tienen miedo a la igualdad y que están cuestionando y
transformando los significados de la masculinidad hegemónica, ofreciendo
nuevos modelos de referencia, construidos desde nuevas maneras de ser y
sentirse hombres en la sociedad actual.
Paloma Candela y Mayte Bejarano
Profesoras de la Facultad de Educación, UCLM
Ciudad Real, 5 de marzo de 2015
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